PÉRMICO-TRIÁSICO (250 M.a)

Escena del Pérmico Inferior. Por John Sibbick

En la Tierra hay un solo supercontinente, Pangea.

Vida antes de la extinción.

En la superficie terrestre:

Los pelicosaurios, que abundaban hasta mediados del período  (Dimetrodon, Sphenacodon, Edaphosaurus...) ya habían desaparecido, sustituidos por los terápsidos (O. Therapsida) como gorgonópsidos, dinocéfalos, terocéfalos, dicinodontos y cinodontos. 

Antes de la extinción abundan los bosques de coníferas, y los mayores herbívoros son sinápsidos, representados mayoritariamente por terápsidos dicinodontos (Dicynodontidae) como Lystrosaurus. 

Entre los depredadores destacan los gorgonópsidos (SO Gorgonopsia), como Rubidgea. Los gorgonópsidos  habían reemplazado a los dinocéfalos carnívoros a finales del Pérmico, como Moschorhinus (SO Therocephalia), Anteosaurus (SO Dinocephalia).  

Los cinodontos eran más recientes y pequeños (SO Cynodontidae) tales como Thrinaxodon al igual que los gorgonópsidos, y muy probablemente también los dinocéfalos, serían de sangre caliente, y vivíparos.

Entre los anápsidos, a finales del Pérmico abundan los pareosaurios (O. Pareisauria) y captorínidos.

Los diápsidos están en el Pérmico bastante diversificados; abundan los precursores de los saurios, tales como areoscélidos (O. Araeoscelida), avicéfalos (O. Avicephala) y Eosuquios (O. Eosuchia). Entre los saurios, ya están presentes los ancestros de los lepidosauromorfos (Thalattosauria) de los marinos notosaurios que aparecerán a comienzos del Triásico. Igualmente están presentes los primeros arcosauromorfos, tales como los variados prolacertiformes y los proterosúquidos (O. Proterosuchidae). No obstante, el principal papel depredador en tierra corría a cargo de los sinápsidos, en especial por los gorgonópsidos y terocéfalos.

En general los animales eran mayoritariamente cosmopolitas, y se distribuían en el único supercontinente, Pangea.

En el mar:

había mucha más vida: Abundan los braquiópodos, equinodermos, moluscos, cnidarios, Poríferos, Briozoos…Gran parte de Europa y Norteamérica estaban situadas en el ecuador. Abundan unos grandes foraminíferos llamados fusulínidos, que tuvieron una gran radiación adaptativa (hasta 5000 especies en rocas pérmicas).

Si bien los sinápsidos no estaban presentes en el mar, si que lo estaban los diápsidos lepidosauromorfos como los notosaurios.

El fitoplancton estaba constituido mayoritariamente por acritarcos. Los ammonoideos son abundantes, y también grandes representantes de los nautiloideos. Los principales grupos primitivos de peces ya habían desaparecido en la segunda gran extición (placodermos, ostracodermos, etc.). Acantodios y dipnoos están en declive. Han comenzado a dominar los peces óseos y cartilaginosos.

Evento causante: Coladas basálticas.

A 100 km bajo la corteza, en Siberia, una gran colada de lava se está acumulando, aumentando gradualmente la presión en el manto.  

Cada vez huele más a gas sulfuroso, que escapa por grietas al exterior, además de abundantes geiseres.  Se producen terremotos cada vez con más frecuencia.

Se abre una grieta de 30 Km en Siberia, a través de la cual comienza por fin a emerger coladas de lava basáltica procedentes de 100 km de profundidad, es fuego líquido.

En las primeras 48 h, la cantidad de lava habría sido suficiente para cubrir media España.

1 año después:

La lava sigue saliendo a igual ritmo, y así continuará durante los próximos 10000 años.

10 años después:

Los gases acumulados en la atmósfera comienzan a producir un drástico cambio climático. Inicialmente, el SO2, que impide el paso de mucha radiación solar, provoca un enfriamiento, no obstante posteriormente el CO2 ejerce el efecto invernadero, por lo que provoca un calentamiento.  Los gases impiden a los animales respirar, además el calor es excesivo y sigue en aumento a medida que se acumula el CO2.

 Tanto los sinápsidos dicinodontos como los gorgonópsidos acusan extraordinariamente estos efectos, si bien otros más pequeños cinodontos, como Trinaxodon, lo toleran algo mejor. Presentan un paladar secundario,  adaptación para limitar el efecto del aire enrarecido, de la que carecen los demás sinápsidos. Los terocéfalos como Moschorhinus presentan igualmente un paladar secundario incipiente, y sobreviven difícilmente como carroñeros.

Entre los depredadores que se ven favorecidos se encuentran arcosaurios incipientes, como Proterosuchus , el cual tolera mucho mejor el calor al ser de sangre fría. Lo que antes era una deventaja, ahora le favorece, ya que necesita ingerir mucho menos alimento.

25 años después:

Los gorgonópsidos y terocéfalos están al borde de la extinción.

Lluvias torrenciales ácidas, a causa del SO2 (con el agua origina SO4H2), lo que mata a los bosques. Los pequeños sinápsidos como Trinaxodon se refugian en madrigueras.

50 años después:

Además de lava, las trampas de lava siberianas comienzan a atravesar filones de carbón, donde hay metano, gas que intensifica notablemente el efecto invernadero, de un modo mucho más severo que el C02.

 El calentamiento por tanto se acelera, y las plantas que quedan ya no pueden procesar el exceso de CO2. La vegetación se marchita, se afectan todos los herbívoros, los cuales mueren casi mayoritariamente, así como casi la totalidad de los depredadores.

200 años después:

Cada vez hay menos vida. Los Proterosuchus han despalazado a los gorgonópsidos y terocéfalos. Thrinaxodon se hace carroñero e insectivoro, para adaptarse a la sobreabundancia de cadáveres.

10.000 años después

La vida en tierra al borde de la total extinción. La vegetación se pudre, y las inundaciones arrastran la materia vegetal putrefacta al mar, así como grandes cantidades de tierra y sedimentos.

El mar es un pozo séptico, y por el elevado calor, las corrientes se detienen al calentarse los polos. Se pierde el oxígeno disuelto en el mar, lo que mata hasta un 70% de la vida marina. Especialmente desaparecen los arrecifes de coral, y abundan lodos bacterianos y cadáveres. Estos provocan una acidificación de las aguas al producir ácido sulfídrico, el cual, al ser liberado posteriormente al aire, mata a los pocos animales terrestres susceptibles que aún quedan. Ante estas condiciones, los arcosaurios como Proterosuchus son bastante inmunes, especialmente más que los sinápsidos mamíferoides.

20.000 años después:

La muerte en el mar lleva a intensificar la muerte en el mar y ésta, a su vez intensifica la muerte en tierra.

150.000 años después:

El depósito de lava emergida es de 1.5 km de profundidad. Ya no hay bosques, aunque aún quedan unos muy escasos dicinodontos como Lystrosaurus, aunque son ahora mucho más pequeños que antes. No ha sobrevivido ningún gorgonópsido, solo unos pocos terocéfalos, y si  muchos arcosaurios proterosúquidos que se han adaptado durante este periodo.

500.000 años después:

Termina la extinción. Ha emergido basalto suficiente para cubrir la mayor parte de EEUU bajo varios km de profundidad. Han desaparecido el 95% de las especies animales, y se han visto afectados todos los ecosistemas.

 1,200.000 años después:

Los pequeños grupos lo han pasado mal hasta que la tierra se recupera, y la evolución comienza de nuevo, pero pasa mucho tiempo antes de recuperar la diversidad anterior. Aún sobreviven los listrosaurios, pero en el Triásico son mucho más pequeños.

Consecuencias:

La evolución actúa sobre el linaje de los arcosaurios, que se diversifican a partir de Proterosuchus, para ser durante el Triásico inferior, reemplazados por los eritrosúquidos.

Thrinaxodon y los cinodontos, sobreviven, de ellos se originarán los mamíferos.

El fitoplancton (especialmente los acritarcos), ya no se recuperó de la gran extinción del final del Devónico. No obstante los ammonoideos se rediversificaron rápidamente, así como los nautiloideos.

Los acantodios se extinguieron, y los dipnoos siguen en declive. Desde este momento refuerzan su dominio los peces óseos y cartilaginosos.

Los tiburones, comienzan a presentar diseños más hidrodinámicos, lo que les permitirá convertirse en predadores cada vez más efectivos.

  • Los acantodios aparecieron en el Ordovícico y ya se encontraban en declive antes de la extinción del Pérmico, la cual no superaron. Јованвб.

  • Helicoprion, un condríctio del Carbonifero Sup.-Triásico Sup. que superó la extinción del Pérmico. Los condríctios aparecieron en el Silúrico. Dmitry Bogdanov.

  • Lystrosaurus, un dicinodonto del Pérmico que sobrevivió a la extinción. Estos se extinguieron en la extinción masiva del Triásico, aunque se piensa que los dicynodontos pudieron sobrevivir hasta principios del Cretácico. Dmitry Bogdanov.

  • Rubidgea, un Gorgonópsido del Pérmico. Este suborden de terápsido no superó la extinción del Pérmico. Dmitry Bogdanov.

  • Moschorhinus (SO Therocephalia). Este suborden de terápsidos vivió entre el Pérmico Medio y el Triásico Medio. Dmitry Bogdanov

  • Anteosaurus (SO Dinocephalia). este suborden de terápsidos no superó la extinción del Pérmico. Dmitry Bogdanov.

  • Thrinaxodon (Pérmico Sup.-Triásico Inf.) Los cinodontos son terápsidos que aparecieron a finales del Pérmico. Nobu Tamura

  • Deltavjatia vjatkensis. Los pareiasaurios vivieron durante el Pérmico y se extinguieron a finales de ese período. Karkemish

  • Coelurosauravus (Diapsida, Avicephala)

  • Thadeosaurus (Diapsida: Eosuchia)

  • Hovasaurus (Diapsida Eosuchia)

  • Petrolacosaurus (Diapsida: Araeoscelida)

  • Askeptosaurus (Diapsida: Thalattosauria)

  • Macrocnemus basanii. Un diápsido arcosauromorfo Protorosaurio (Prolacertiforme) del triásico Medio. Los Prolacertiformes aparecieron a finales del Pérmico y se extinguieron a finales del Triásico. Nobu Tamura

  • Proterosuchus (Diapsida: Archosauromorpha). Los proterosúquidos aparecieron a finales del Pérmico y se extinguieron a comienzos del Triásico. Dmitry Bogdanov

ANTES DE LA EXTINCIÓN

DESPUÉS DE LA EXTINCIÓN